Oración Milagrosa en el Día de la Asunción de la Virgen María para Peticiones Urgentes y Desesperadas.
Amada Virgen María, hoy, en este día sagrado de tu Asunción gloriosa a los cielos, me acerco a Ti con el corazón abierto, lleno de fe y esperanza.
Tú, que fuiste elevada en cuerpo y alma a la presencia de Dios, eres el puente más puro y seguro entre nosotros y el trono de nuestro Padre Celestial.
Hoy, Madre, recuerdo que tu Asunción no fue solo un momento de gloria para Ti, sino también una promesa para todos tus hijos:
La promesa de que quienes confiamos en Dios no quedaremos abandonados, sino que un día compartiremos contigo la plenitud de la vida eterna.
En este instante especial, traigo ante Ti mi súplica más urgente y desesperada.
Tú conoces mi dolor, mis temores y mis luchas.
Ningún suspiro, ninguna lágrima y ningún pensamiento oculto escapa a tu mirada amorosa.
Te ruego, Madre, que recibas esta petición (mencionar aquí la intención) y la lleves en tus manos purísimas hasta el Corazón de tu Hijo Jesús.
Virgen de la Asunción, Tú que eres Reina de los Cielos y Madre de misericordia, intercede por mí con tu ternura y tu autoridad de Madre.
Desata las cadenas que me atan, abre las puertas que me han cerrado y borra las sombras que hoy oscurecen mi vida.
Dame la serenidad para esperar, la fortaleza para perseverar y la fe para no rendirme.
Madre, en Ti confío, incluso cuando mis fuerzas flaquean y mi mente me dice que no hay salida.
Recuérdame que para Dios no existe nada imposible, que sus tiempos son perfectos y que sus planes son siempre de amor.
Hoy me uno a los ángeles y a los santos que celebran tu entrada triunfal en el cielo.
Imagino cómo las puertas se abrieron para Ti, cómo los coros celestiales cantaron tu nombre y cómo Dios Padre te recibió con una corona de gloria.
Y en esa imagen, Madre, deposito también mi esperanza: que así como Tú entraste al cielo con gozo, también mi vida entrará pronto en una nueva etapa de bendición, paz y abundancia.
Virgen María, no permitas que mi fe se apague.
Cada día, recuérdame que no estoy solo(a), que tu manto me cubre y que tus manos nunca me soltarán.
Hoy, en tu Asunción, declaro con fe que mi petición está escuchada y que el milagro ya comenzó a formarse en el cielo.
Y cuando llegue el momento, no olvidaré agradecerte y proclamar tu bondad para que muchos más se acerquen a Ti con confianza.
Gracias, Madre Santa, porque sé que incluso antes de terminar esta oración, ya estás obrando en mi vida.
Así sea, así será, así está hecho.
Reza esta oración con fe durante 3 días consecutivos y espera el milagro: la Virgen María nunca abandona a quien confía en ella.
Enviado por: Dulce María (México).
Oración Milagrosa en el Día de la Asunción de la Virgen María para Peticiones Urgentes y Desesperadas.
