Oración Sábado Santo: Silencio y Esperanza.
Señor Jesús, hoy es Sábado Santo, el día del gran silencio.
Tu cuerpo sin vida descansa en el sepulcro nuevo, envuelto en sábanas de lino con los aromas que trajeron José de Arimatea y Nicodemo.
Una gran piedra sella la entrada, y los sumos sacerdotes piden a Pilato que ponga guardias para que nadie robe tu cuerpo.
El mundo parece haberse quedado sin esperanza.
Tus discípulos, atemorizados, permanecen escondidos tras puertas cerradas.
Pedro llora su negación.
Tomás duda. María, tu Madre, guarda todas estas cosas en su corazón, velando en la fe mientras todo parece haber terminado.
Pero Tú, Señor, no estás inactivo.
En este día misterioso, tu alma separada de tu cuerpo desciende al seno de Abraham, al lugar de los justos que murieron antes de tu redención.
Allí, anuncias la Buena Noticia a Adán y Eva, a los profetas y patriarcas que esperaban tu llegada.
Les abres las puertas del cielo, que estaban cerradas desde el pecado original.
Eres verdaderamente el nuevo Adán que viene a rescatar a los antiguos.
La liturgia de este día canta:
“Hoy gran silencio en la tierra, gran silencio y soledad. Porque el Rey durmió, y despertará para luz eterna”.
En la tierra, todo es espera. La Iglesia no celebra la Eucaristía.
El altar está desnudo. El sagrario, vacío.
Es el día del luto y de la meditación profunda.
María, la Virgen de la Soledad, te acompaña con su fe inquebrantable.
Ella cree que tu palabra se cumplirá, aunque todo grite lo contrario.
Este es el día de la prueba suprema de la fe.
Señor, enséñame a vivir el Sábado Santo de mi vida: esos momentos de oscuridad, de silencio aparente de Dios, de sepulcros cerrados.
Ayúdame a esperar contra toda esperanza, a confiar aunque no vea resultados, a velar como María junto al sepulcro.
Porque Tú has muerto, pero sé que mañana amanecerá la Pascua.
Tú no permanecerás en la muerte.
La piedra será removida. La vida vencerá.
Danos, Señor, la gracia de la paciencia y de la fe inquebrantable en este día de espera. Amén.
Enviado por: Dulce María (México).
Oración Sábado Santo: Silencio y Esperanza.