Tu milagro llega con esta súplica hoy a la Virgen de Guadalupe

Tu milagro llega con esta súplica hoy a la Virgen de Guadalupe.

Si hoy estás aquí, no es por casualidad.

La Virgen de Guadalupe te ha traído a este momento porque quiere obrar en tu vida.

Quédate hasta el final y haz esta súplica con el corazón abierto, porque hoy puede comenzar tu milagro.

Santísima Virgen de Guadalupe, Madre llena de amor y ternura, hoy me acerco a ti con un corazón herido, necesitado y esperanzado.

Tú que apareciste para traer luz y esperanza a tu pueblo, hoy trae esa misma luz a mi vida.

Oh Madre, sé que nunca dejas sin respuesta a quien clama con fe, y yo hoy clamo a ti, porque creo en tu poder de intercesión y en el amor que derramas sobre tus hijos.

Tú que eres el auxilio en la angustia, escucha esta súplica que brota de lo más profundo de mi alma.

Virgen Morena, reina de amor y misericordia, hoy deposito ante ti todo lo que me duele, lo que me preocupa, lo que me quita la paz.

Tú sabes lo que me cuesta cada día, tú conoces mis lágrimas y mis luchas, y hoy quiero dejarlas en tus manos.

Te pido, Madre querida, que lleves mi súplica ante tu Hijo Jesús.

Él no puede negarte nada, porque eres su Madre, y por eso confío en que lo que hoy te pido, será escuchado en el cielo.

(Menciona aquí tu intención con fe).

Oh Virgen de Guadalupe, rompe todo obstáculo que impida mi bendición, abre caminos donde no los hay, ilumina mi vida cuando todo parece oscuro.

Acompáñame en este momento difícil, sé mi refugio cuando siento miedo y mi esperanza cuando todo parece perdido.

Madre Santa, te pido que bendigas mi hogar, mi familia y mi vida entera, que alejes todo mal, toda enfermedad, toda tristeza y nos cubras con tu manto lleno de amor.

Virgen Morena, enséñame a confiar más en Dios, a tener fe aun cuando no vea la solución, y a esperar en silencio sabiendo que tú nunca me abandonarás.

Hoy declaro que mi súplica ya está en tus manos y que muy pronto veré el milagro que tanto necesito.

Creo en ti, creo en tu poder maternal, creo en tu amor infinito.

Gracias, Virgen de Guadalupe, por escucharme, por sostenerme y por obrar en mi vida. Desde hoy y para siempre, serás mi Madre protectora, mi refugio y mi esperanza. Amén.

Reza esta oración durante tres días consecutivos con total confianza.

Mira este video con alguien que también necesite un milagro.

Cree en tu corazón que la Virgen de Guadalupe nunca falla a quien confía en ella.

Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Enviado por: Dulce María. (México).

Tu milagro llega con esta súplica hoy a la Virgen de Guadalupe.